Orrego se llevó el triunfo en Diputados en una sesión que mostró jugadas políticas y fracturas en el peronismo

Fue un día político, como desde hace mucho no se veía en San Juan. Este jueves se aprobó la Ley de Financiamiento para el Desarrollo y Crecimiento de la Provincia de San Juan por 23 votos a favor y 12 en contra: a partir de ahora, el Estado está autorizado a contraer empréstitos por 600 millones de dólares para llevar adelante obras de infraestructura clave. Pero más allá del dato técnico, la cuarta sesión en la Cámara de Diputados mostró otro condimento: un debate que duró más de dos horas, un tironeo político que no se veía desde hace tiempo, estrategias del peronismo y la aparición sorpresa del gobernador Marcelo Orrego que opacó cualquier intento de frenar la aprobación de la legislación. Comenzó el juego.

El peronismo sanjuanino empezó a mostrar músculo político horas antes de la sesión. Intendentes, diputados y concejales del partido sacaron un comunicado en el que rechazaron el tratamiento sobre tablas: indicaron que la ley no detallaba las obras que se iban a financiar con los préstamos que se adquieran en el futuro. Este enérgico rechazo se vio después en la Legislatura. Primero no queriendo dar quórum, después con la presencia de varios intendentes justicialistas y, más tarde, con las alocuciones en el debate.

A la Legislatura llegaron varios intendentes. Fabio Aballay de Pocito; Daniela Rodríguez de Chimbas; Romina Rosas de Caucete; José Castro de Angaco; Analía Becerra de San Martín, Sebastián Carbajal de Calingasta; David Domínguez de Ullum y Rodolfo Jalife de 25 de Mayo. Según dijeron, no estaban en contra de la obra pública en sí, sino por la falta de detalles al momento de debatir.

El clima en el recinto estaba caldeado. Acusaciones van, acusaciones vienen. El peronismo acusaba al Gobierno de querer endeudar a la Provincia sin una hoja de ruta clara. El oficialismo respondía con la “falta de coherencia” del espacio justicialista.

Después de un breve llamado que el vicegobernador Fabián Martín atendió desde su atril, el gobernador Marcelo Orrego entró al recinto. Solo. Saludó a los presentes, se fue directo a la bandeja superior y se sentó al lado de José Castro, a quien le dijo algunas palabras al oído. Del otro lado estaba Daniela Rodríguez.

Poco a poco los intendentes justicialistas empezaron a retirarse, y arrancó el recambio político. Primero llegó el ministro de Salud, Amilcar Dobladez; después el intendente de Santa Lucía, Juan José Orrego. Orrego terminó acompañado del intendente de Rivadavia, Sergio Miodowsky; la intendenta de Capital, Susana Laciar; la ministra de Gobierno, Laura Palma; y la ministra de Educación, Silvia Fuentes.

Lo que se vio este jueves en Diputados fue una especie de medición de atributos políticos. Si vos mostraste presencia, yo también. Vos tenés compañía, yo también. Orrego recibió el triunfo con los suyos. Y ganó gracias al apoyo de algunos peronistas: además del voto positivo de sus aliados -como el bloquismo-, obtuvo el voto de seis legisladores vinculados al justicialismo. Se trata de Eduardo Cabello, Leopoldo Soler, Jorge Castañeda, Omar Ortíz, Franco Aranda y Gabriel Sánchez.

Esta ley representa una de las mayores victorias políticas de Marcelo Orrego desde que asumió. La razón es sencilla: le otorga una herramienta clave para mostrar gestión. Durante años, la obra pública fue una política sostenida por el financiamiento nacional, pero desde que el gobierno de Javier Milei decidió retirarse de ese esquema, las provincias quedaron obligadas a buscar sus propios mecanismos para sostener la infraestructura.

En un primer momento, San Juan pudo mantener cierto ritmo gracias a fondos disponibles y a obras que ya venían en ejecución de gestiones anteriores. Sin embargo, ese margen se fue agotando. En ese contexto, la nueva normativa aparece como una puerta para recuperar capacidad de inversión, financiar proyectos y volver a poner en marcha diferentes obras. En términos políticos, es la herramienta que le permite al Gobierno volver a mostrar resultados concretos en la calle.

Una batalla a la vez. Después de esta victoria, el Gobierno provincial debe atravesar dos “peleas más”. Una, el nuevo sistema electoral; la otra, la Ley de Desarrollo Local Minero. Ambos proyectos están OK para ser presentados en la Cámara de Diputados, pero el oficialismo primero habría querido aprobar la normativa de la infraestructura.

Del lado del peronismo ya hubo una advertencia respecto al tratamiento de estas dos leyes. La diputada Graciela Seva le dijo al Gobernador que “así no”. Quedan algunas sesiones para ver qué sucede. T San Juan