La Fiscalía pidió 9 años de prisión para el cura Walter Bustos

 La fiscal del caso del caso del cura Walter Bustos pidió una condena de 9 años de prisión. Estará en manos del juez Víctor Hugo Muñoz Carpino, de la Sala I de la Cámara Penal, la decisión. El sacerdote está acusado por el abuso sexual en perjuicio de dos adolescentes que eran allegados suyos. En tanto, la defensa, a cargo de la abogada Sandra Leveque, pidió la nulidad de los testimonios tomados en Cámara Gesell, la absolución por el beneficio de la duda o en su defecto por el presunto delito de abuso sexual simple agravado por el daño a la salud.

Lo cierto es que contra el cura Walter Bustos pesa una grave acusación que lo puede enviar a la cárcel: le atribuyen el delito de abuso gravemente ultrajante, agravado por el daño en la salud mental y por ser ministro de culto, en dos casos. Esa es la acusación de la fiscal de cámara Marcela Torres, que durante los alegatos pidió una pena de 9 años de prisión. El sacerdote afronta, además, otra causa penal que se conoció la semana pasada y que derivó en su detención. Es por el presunto abuso de un adolescente en Valle Fértil. Le imputan el aprovecharse de la inmadurez sexual de la víctima y corrupción de menores en concurso ideal. Actualmente está en prisión de manera preventiva por esa causa.

En una de las denuncias, uno de los chicos relató que padeció los abusos desde que tenía, aproximadamente, los 11 años. Eso fue en 2015 en ocasión en que viajaron a San Luis con motivo de una fiesta y que compartieron la habitación con el padre Bustos. Ahí supuestamente el sacerdote lo acosó, lo sometió a tocamientos y le apoyó sus genitales. Lo mismo sufrió en la misma casa parroquial de Valle Fértil, cuando fueron a pasar la noche de Fin de Año en 2017. Algo parecido sucedió un mes después, con acto de desnudarse y manoseos. Después esos ultrajes se repitieron en otras oportunidades mediante tocamientos en sus glúteos, según la acusación fiscal.

El hermano también declaró y acusó al cura Bustos de abusos. Ese adolescente contó que, entre 2015 y 2016 cuando se quedó en la casa de un pariente, el sacerdote fue a su cama y empezó a manosearlo. “No me des bola, déjate llevar”, le expresó el cura y le dio algunos besos, de acuerdo a la causa.

Este último chico relató otra situación perturbadora que vivió con Bustos en 2018, en una noche que se quedó en el mismo familiar. El adolescente aseguró que el cura se metió a su habitación y se masturbó en su presencia. Además, en otra ocasión lo agarró en el patio de la casa y lo volvió a manosear.

Estos testimonios forman parte de la acusación que la fiscal Marcela Torres le achacó y por ello su defensa deberá rebatir las sospechas que pesan sobre sus hombros.

F: T San Juan