Dia del Natalicio del Padre Pio de Pietrelcina Parte lll

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El hospital Casa Alivio del Sufrimiento

Vista general de la Casa Alivio del Sufrimiento (San Giovanni Rotondo).

Paseo del Hospital-Casa Alivio del Sufrimiento al Santuario del Padre Pío (en San Giovanni Rotondo).

El 9 de enero de 1940, el padre Pío reunió a tres de sus grandes hijos espirituales y les propuso un proyecto al que él mismo se refirió como «su obra más grande aquí en la Tierra»: la fundación de un hospital que habría de llamarse Casa Alivio del Sufrimiento. El 5 de mayo de 1956 se inauguró el hospital con la bendición del cardenal Lercaro y un inspirado discurso del papa Pío XII. La finalidad del hospital es curar a los enfermos tanto desde el punto de vista espiritual como físico.

En 1940, el padre Pío inició planes para abrir su hospital en San Giovanni Rotondo, que se llamaría la Casa Sollievo della Sofferenza (o Casa de Alivio del Sufrimiento). Barbara Ward, una humanitaria británica y periodista en misión en Italia, jugó un papel importante en la obtención de una subvención de 325 000 dólares por parte del UNRRA (United Nations Relief and Rehabilitation Administration: Socorro de las Naciones Unidas y Administración de Rehabilitación). El hospital abrió sus puertas en 1956.

Con el fin de que el padre Pío pudiera supervisar este proyecto directamente, en 1957 el papa Pío XII le concedió la dispensa de su voto de pobreza.

Sin embargo, en 1959, periódicos y semanarios empezaron a publicar informaciones acerca de la administración que el padre Pío hacía de la Casa Alivio del Sufrimiento, acusándolo de apropiación indebida de fondos.​En Italia, la izquierda lo había bautizado «el monje más rico del mundo».​

Después de varias investigaciones conducidas por la Curia Romana, se le quitó la administración del hospital. A sus seguidores se les recomendó no asistir a sus misas ni confesarse con él. Pero estos se negaron a seguir las recomendaciones.

Muerte

El 20 de septiembre de 1968 el padre Pío cumplió 50 años de sufrir los estigmas, celebrando una misa multitudinaria. Sus fieles colocaron alrededor del altar cincuenta grandes macetas con rosas rojas, por sus cincuenta años de sangre.

Tres días después, el 23 de septiembre de 1968, el padre Pío falleció a los 81 años. Su funeral fue tan multitudinario que hubo que esperar cuatro días para que la multitud de personas pasara a despedirse. Se calcula que hubo más de 100 000 participantes en el entierro.

Antes y después de su muerte

Cuerpo del padre Pío (San Pío de Pietrelcina) expuesto a pública veneración desde 2008. Una máscara de cera cubre su rostro.

Tiempo antes de morir ―bajo control médico que le impedía tener privacidad―, los estigmas que había padecido los últimos 50 años cicatrizaron. Cuando le quitaron los guantes prácticamente no quedaban marcas de ellos.

En noviembre de 1969 comenzaron los preliminares de la causa de beatificación del padre Pío. El 18 de diciembre de 1997, el papa Juan Pablo II lo declaró venerable. El 2 de mayo de 1999, el mismo papa lo beatificó, y el 16 de junio de 2002, lo canonizó bajo el nombre de san Pío de Pietrelcina.​

Dones del padre Pío

Sus dones fueron:

Estigmas

Exhibió estigmas desde el 20 de septiembre de 1918 y los llevó durante 50 años hasta pocos días antes de su muerte (el 23 de septiembre de 1968).​

Una vez que se hicieron públicas, las heridas fueron estudiadas por varios médicos. Algunos afirmaron que las heridas eran inexplicables y que nunca parecían haberse infectado.​ A pesar de que parecían sanar, reaparecían periódicamente.  Alberto Caserta tomó radiografías de las manos de Pio en 1954 y no encontró anomalías en la estructura ósea. Algunos medios acusaron a Pío de fingir los estigmas, por ejemplo, usando ácido fénico para hacer las heridas.​

Discernimiento extraordinario

Capacidad de leer las conciencias y almas, don que utilizó frecuentemente durante el ministerio del sacramento de la confesión.

Curación

Se dijo que podía realizar curas milagrosas mediante el poder de la oración.

Uno de los casos más conocido es el de Gemma di Giorgi, una niña siciliana cuya ceguera se creía que había sido curada durante una visita al Padre Pio. Gemma, que fue traída a San Giovanni Rotondo en 1947 por su abuela, nació sin pupilas. Durante su viaje para ver al Padre Pío, la niña comenzó a ver objetos, incluido un barco de vapor y el mar. La abuela de Gemma no creía que la niña se hubiera curado. Después de que Gemma se olvidó de pedirle gracia al Padre Pío durante su confesión, su abuela imploró al sacerdote que le pidiera a Dios que le devolviera la vista. El Padre Pío le dijo: “La niña no debe llorar y tú tampoco, porque la niña ve y tú sabes que ve”.17[fuente cuestionable]

Según la tradición, el obispo Wojtyła (más tarde conocido como Papa Juan Pablo II) escribió al Padre Pío en 1962 para pedirle que orara por Wanda Poltawska, una amiga en Polonia que padecía cáncer. Más tarde, aparentemente se descubrió que el cáncer de Poltawska estaba en remisión espontánea. Los profesionales médicos aparentemente no pudieron ofrecer una explicación para el fenómeno.

Bilocación

La bilocación es el fenómeno de estar en dos lugares al mismo tiempo.

El Padre Domenico da Cese, un compañero capuchino, informó que el 22 de septiembre de 1968, vio al Padre Pío arrodillado en oración ante el Santo Rostro de Manoppello, aunque se sabía que el Padre Pío no había salido de su habitación.

El día de la muerte del Padre Pío, la mística y Sierva de Dios María Esperanza de Bianchini de Venezuela informó que él se le apareció en una visión y le dijo: “He venido a despedirme. Ha llegado mi hora. Es tu turno”.​ Al día siguiente, supieron que el Padre Pío había muerto.​