De las negociaciones paralelas a las llamadas contrarreloj: así se gestó el primer presupuesto de Javier Milei

La trastienda del Gobierno en la sanción del Presupuesto: pedidos duplicados, negociaciones paralelas y llamados de último momento (Foto: Presidencia).
La trastienda del Gobierno en la sanción del Presupuesto: pedidos duplicados, negociaciones paralelas y llamados de último momento (Foto: Presidencia).

El Gobierno cambió la estrategia de interlocución en plena votación del Presupuesto 2026 y expuso tensiones por pedidos cruzados y diferencias en el poroteo final. El Ejecutivo intentó unificar las negociaciones con los aliados en la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, pero terminó ampliándolas al resto de los integrantes de la mesa política.

En la Casa Rosada admiten que el intento de centralizar el diálogo no resistió la presión del cierre y que fue necesario unificar mensajes a contrarreloj para evitar contradicciones. Se terminaron sumando a los contactos con legisladores el ministro del Interior, Diego Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, y el asesor Santiago Caputo.

En Balcarce 50 daban por hecho desde las primeras horas de la tarde que los votos para la sanción en general del Presupuesto estaban blindados. En Nación ya estaban pensando en la forma de comunicar la victoria legislativa y trabajan sobre borradores para el comunicado de la Oficina del Presidente de la República Argentina (OPRA) en X.

Es por eso que centraron todos los esfuerzos en el artículo 30 del capítulo 2 del proyecto, que deroga normas que fijan pisos obligatorios de financiamiento en educación, ciencia y tecnología y defensa. En el oficialismo reconocen que enfrentaron versiones cruzadas por al menos tres votos clave. Sostienen que hubo una senadora que transmitía mensajes contradictorios a distintos interlocutores.

La primera plana del Ejecutivo se puso en alerta cuando Royón puso reparos sobre su adhesión a la votación por capítulos (Fotos: Senado / Comunicación Senado).
La primera plana del Ejecutivo se puso en alerta cuando Royón puso reparos sobre su adhesión a la votación por capítulos (Fotos: Senado / Comunicación Senado).

En el Gobierno advierten que a uno le aseguraba que no iba a acompañar la iniciativa, mientras que a otro le confirmaba su respaldo, en simultáneo con nuevos pedidos para cerrar su apoyo. Las tensiones de la mesa política estaban sobre los votos de los senadores Flavia Royón, Guillermo Andrada y Carolina Moisés. A una hora de la votación, un sector de Nación insistía en que tenía más de 40 votos y otro hablaba de un piso de 37.

La primera plana del Gobierno se puso en alerta cuando Royón aseguró que acompañaba la iniciativa en general, pero puso reparos sobre su adhesión a la votación por capítulos. “Me están diciendo que van a votar en contra del 30. Nos van a cagar”, repetían dentro del oficialismo. La legisladora salteña -luego de un par de llamados cruzados- terminó votando a favor junto a los otros dos.

“El problema que tenemos al sumar gente a las negociaciones es que los legisladores terminan intentando cobrar en todas las ventanillas”, expresan en Nación. Según pudo saber TNhubo pedidos que abarcaron desde la autorización de fondos para obras públicas hasta la garantía de la inclusión de candidatos para nombramientos de jueces.

Con el capítulo presupuestario cerrado con 42 votos, la Casa Rosada trasladó rápidamente la atención hacia la Ley de Inocencia Fiscal, que promueve el uso de dólares del “colchón”. “El Presupuesto fue una distracción, este es el proyecto más importante de la gestión”, deslizaban en el oficialismo en la previa de su votación. Tras la sanción de ambas leyes, hubo euforia en la mesa política y ya trabajan en su promulgación. TN