Este fue el dispositivo por el que Petro y Trump hablaron por una hora y el tiempo en el que cada uno usó para dar sus puntos de vista
El diálogo telefónico del 7 de enero representó un punto de inflexión para la relación entre ambos gobiernos, al reducir expectativas de un discurso confrontacional y limitar el agravamiento de tensiones bilaterales según fuentes consultadas – crédito EFE/ Doug Mills / Pool / Carlos Ortega ARCHIVOLas relaciones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos estuvieron cerca de una crisis el 7 de enero, cuando una llamada telefónica entre Gustavo Petro y Donald Trump modificó el curso de la política bilateral.
La conversación, gestionada en circunstancias poco comunes, se extendió durante una hora: Petro intervino 45 minutos, mientras que Trump habló durante 15, según reveló The New York Times.
Este hecho impidió que el presidente colombiano pronunciara un discurso de confrontación que habría elevado la tensión entre ambos países.

El contexto internacional aportaba un elemento adicional de tensión. Se evocaba el caso venezolano, donde la presión de Estados Unidos resultó en la captura de Nicolás Maduro y en el cuestionamiento del Gobierno vigente en ese país.
Semana informó que la intención de Petro era emitir una condena fuerte al Gobierno estadounidense. Entre sus allegados, existía preocupación por el impacto y las consecuencias políticas que un aumento en la tensión bilateral podría derivar para la región.
Las particularidades técnicas de la llamada añadieron un matiz inédito a la situación. Por exigencia de seguridad nacional, la Casa Blanca no permitió el uso de los teléfonos habituales de la Casa de Nariño. Funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá instalaron en el despacho presidencial un dispositivo de comunicación especial, descrito como similar a un computador.
Inicialmente, la idea era que Petro y algunos cercanos escucharan el diálogo en altavoz. Sin embargo, el equipo no funcionó como se esperaba y solo el mandatario pudo oír a Trump, asistido por un traductor de la Casa Blanca.
La reacción dentro del equipo de Petro fue de sorpresa ante el despliegue técnico y las restricciones impuestas por las autoridades estadounidenses.
Llamada entre Donald Trump y Gustavo Petro – crédito captura de pantalla de The New York TimesSegún Semana, estos procedimientos mostraron que la seguridad nacional era prioritaria para Washington, incluso en conversaciones presidenciales.
El repartimiento del tiempo durante la llamada fue un detalle no menor. El embajador Daniel García-Peña enfatizó la percepción de que el presidente colombiano fue quien dominó la conversación, como corroboró la versión oficial sobre el desarrollo del diálogo.
El propio Petro reconoció que intentó limitar su intervención telefónica, pero admitió que fue complejo contenerse dada la relevancia del momento.
El interés en la duración y contenido del diálogo evidencia la importancia de los canales diplomáticos y la influencia de quienes intervienen en estos procesos. El desarrollo de la llamada impidió que el conflicto se profundizara y estableció un precedente para el manejo de futuras tensiones entre Colombia y Estados Unidos.
El presidente Trump expresa su disposición a reunirse con Gustavo Petro en la Casa Blanca
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su disposición a reunirse próximamente con Gustavo Petro en la Casa Blanca, a pesar de que, según sus palabras, el mandatario colombiano “ha sido muy hostil” tanto con él como con su país.
Trump recordó durante una rueda de prensa que Petro lo llamó “dictador” y ha empleado calificativos aún más graves para otros presidentes estadounidenses, incluidos Joe Biden.
La relación entre ambos mandatarios ha estado marcada por acusaciones y descalificaciones. Trump ha señalado públicamente a Petro como “narcotraficante” y “matón”, y en fechas recientes aseguró: “Colombia también está muy enferma. Gobernada por un hombre enfermo al que le gusta producir cocaína y venderla a los Estados Unidos, y no va a estar haciéndolo por mucho tiempo, déjame decirte”.
Por su parte, Petro sostuvo que la percepción de Trump se debe al “mal asesoramiento” de su entorno y el 7 de enero de 2026 subrayó en una intervención pública que “muchos de los políticos que han llegado aquí al estado de La Florida y Washington tienen relaciones con el narcotráfico”. Tras el diálogo telefónico, Petro afirmó que pidió restablecer las comunicaciones directas entre cancillerías y presidentes, advirtiendo: “Si no se dialoga, hay guerra”. Infobae
