Japón sube las tasas de interés al nivel más alto en 17 años
La decisión supone su primera subida de tasas desde julio del año pasado y se produce días después de la toma de posesión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que probablemente mantendrá alerta a los responsables políticos mundiales ante las posibles repercusiones de la amenaza de un aumento de los aranceles.
En la reunión de dos días que concluyó este viernes, el Banco de Japón elevó su tasa de interés oficial a corto plazo del 0,25% al 0,5%, un nivel que Japón no había visto en 17 años. La decisión se tomó por 8 votos a 1, con la disidencia de Toyoaki Nakamura, miembro del Consejo.
La medida, ampliamente esperada, subraya la determinación del banco central de subir las tasas de interés de forma constante hasta situarlos en torno al 1%, un nivel que los analistas consideran que no enfría ni sobrecalienta la economía japonesa.
“La probabilidad de que se cumplan las previsiones del Banco de Japón fue en aumento, ya que muchas empresas afirman que seguirán subiendo los salarios de forma constante en las negociaciones salariales anuales de este año.
“La inflación subyacente está aumentando hacia el objetivo del 2% del Banco de Japón”, afirmó el banco central, añadiendo que los mercados financieros permanecen estables en su conjunto.
El Banco de Japón no modificó sus orientaciones sobre la política futura, afirmando que seguirá subiendo las tasas de interés si se cumplen sus previsiones económicas y de precios. Pero eliminó una frase en la que subrayaba la necesidad de examinar con lupa los riesgos que rodean a las economías y los mercados de ultramar.
“Su lógica sigue siendo la misma. Todavía están lejos de la neutralidad, así que es natural que hagan un ajuste”, dijo Naka Matsuzawa, estratega macro jefe de Nomura Securities en Tokio.
“A menos que el Banco de Japón cambie la lógica de las subidas de tasas, o incluso aumente el punto neutro, que ha estado considerando (en torno al 1%), el mercado no tendrá mucho margen para prever nuevas subidas en el futuro”.
El yen subió alrededor de un 0,5% hasta 155,32 por dólar tras la decisión, mientras que la rentabilidad de la deuda pública japonesa a dos años subió hasta el 0,705%, el nivel más alto desde octubre de 2008.
La atención se centra ahora en las pistas que pueda dar el gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, en su sesión informativa posterior a la reunión de este viernes sobre el ritmo y el calendario de nuevas subidas.
Riesgos de inflación
En un informe trimestral sobre perspectivas, la junta elevó sus previsiones de precios para proyectar una inflación subyacente igual o superior a su objetivo del 2% durante tres años consecutivos.
También señaló que los riesgos para las perspectivas de inflación se inclinaban al alza ante la intensificación de la escasez de mano de obra, la subida de los precios del arroz y el aumento de los costes de importación por la debilidad del yen.
“Con respecto a las negociaciones salariales anuales de este año, las empresas han expresado muchas opiniones en el sentido de que seguirán subiendo los salarios de forma constante”, señala el informe.
Este viernes, el jefe del grupo sindical japonés declaró a Reuters que los aumentos salariales anuales en Japón deben superar el 5,1% asegurado el año pasado, ya que los salarios reales siguen cayendo.
La junta prevé ahora que la inflación subyacente al consumo alcance el 2,4% en el año fiscal 2025, antes de ralentizarse hasta el 2,0% en 2026. En su anterior proyección, realizada en octubre, preveía una inflación del 1,9% tanto en 2025 como en 2026.
No ha modificado sus previsiones de que la economía japonesa crecerá un 1,1% en el ejercicio 2025 y un 1% en 2026.
Aunque la economía de EE.UU. se ha mostrado sólida y los mercados financieros estables en su conjunto, el Banco de Japón debe estar atento a las incertidumbres que rodean la conducta política de EE.UU., según el informe.
“Puede que la subida fuera esperada, pero por primera vez en mucho tiempo no se ha producido ninguna rebaja importante de sus perspectivas económicas”, afirmó Matt Simpson, analista de mercados de City Index en Brisbane. “Esto deja la puerta abierta a otra subida de 25 (puntos básicos) para finales de año, y a que los tasas se sitúen en la friolera del 0,75%”.
La inflación subyacente al consumo en Japón se aceleró hasta el 3,0% en diciembre, el ritmo anual más rápido en 16 meses, según los datos publicados este viernes, en una señal de que el aumento de los precios de los combustibles y los alimentos sigue elevando el coste de la vida de los hogares.
Tras asumir el cargo en abril de 2023, Ueda desmanteló el radical programa de estímulo de su predecesor en marzo del año pasado y elevó las tasas de interés a corto plazo al 0,25% en julio.
Los responsables políticos del Banco de Japón han afirmado en repetidas ocasiones que el banco central seguirá subiendo las tasas si Japón avanza en la consecución de un ciclo en el que el aumento de la inflación impulse los salarios y eleve el consumo, permitiendo así a las empresas seguir repercutiendo unos costes más elevados. CNN

