Mat, protagonista de “Los Vencedores”, en su campo de Malvinas. (Foto: prensa Los Vencedores) Mat, protagonista de “Los Vencedores”, en su campo de Malvinas. (Foto: prensa Los Vencedores) Compartir Seguinos en Google Es cierto, no hay una gran película sobre Malvinas, así como sí hay grandes libros. Cuesta encontrar, en la escasa filmografía sobre la guerra, equivalentes a Las Islas, de Carlos Gamerro, o Los Pichiciegos de Fogwill. Probablemente sea Iluminados por el fuego, de Tristán Bauer, la más destacable acerca de la terrible experiencia de los combatientes. O el documental Hundan al Belgrano, de Federico Urioste, sobre el marco histórico y las consecuencias de la guerra. En ese panorama, y al cumplirse un nuevo aniversario, Los vencedores, que estrena en el inminente BAFICI (viernes 17, domingo 19 y martes 21 de abril), aparece como un pequeño gran hito. Una película documental filmada en las islas Malvinas, Falklands para los que la protagonizan. Un film hablado en inglés y abierto a la escucha y a la observación. Y financiado íntegramente con fondos públicos: INCAA, el porteño Mecenazgo y Fondo Nacional de las Artes. Pablo Aparo, guionista y director, (La gente del río, El espanto), viaja a las islas para filmar un documental. Pero, como dice la sinopsis, lo que empieza como un retrato del conflicto se convierte en una inesperada historia de amistad con el enemigo. Uno de sus primeros encuentros con los locales es hostil. Se le hace saber que no gusta que un argentino esté ahí, filmando. Y siguen entrevistas a cámara de vecinos de Stanley, de distintas edades y ámbitos, algunos acaso funcionarios. Una imagen de Los Vencedores, filmada en Puerto Argentino-Stanley, pero también en el campo de las islas. (Foto: prensa Los Vencedores). Una imagen de Los Vencedores, filmada en Puerto Argentino-Stanley, pero también en el campo de las islas. (Foto: prensa Los Vencedores). Hasta que Pablo, al que no veremos sino apenas al final, decide ir al campo en busca de un tal Matthew, sobre el que le advierten. Y no conviene contar más porque Los vencedores, un título que entraña un cuestionamiento, pertenece al cine que merece ser visto. Una obra que se permite ser modificada por la realidad, que a pura y simple curiosidad, se desmarca de corpus de lo visto hasta ahora sobre Malvinas. “Por algún motivo siempre me interesó lo que sucede con Malvinas, desde un profundo interés por lo que pasó y más que nada por la gente que está ahí”, dice Aparo a TN. “Siempre percibí a las islas por lo que vemos, por lo que nos cuentan, por los artículos, como un lugar gris y vacío. Y sentí que hay gente viviendo ahí y al menos me gustaría ir a conocerlos. Todas las películas que vi sobre la guerra son muy valiosas, pero son casi todas sobre la guerra y las experiencias de los excombatientes. No hay mucho intento, ni siquiera del lado británico, de al menos entender quiénes son los que están ahí, qué les pasa”. Que esta primera entrevista suceda en la fecha sensible del 2 de abril obliga a ser cuidadosos, nadie quiere herir susceptibilidades. Pero la película, producida por Mayra Bottero y Giorgina Mesiano, que quizá será compleja o polémica para algunos solo por el hecho de darles voz a esas personas, hablará por si sola. Acaso el tiempo transcurrido desde 1982 habilita el surgimiento de obras que traspasan algunas ideas, un patriotismo unívoco, como sucedió con la exitosa Campo Minado, de Lola Arias. Primero obra de teatro y luego película que registró un hecho inédito: una puesta creada en conjunto por excombatientes de uno y otro bando. Se estrena en BAFICI “Los vencedores”, una película sin antecedentes filmada en Malvinas con los isleños “Quise hacer un retrato de esa gente, conocer su punto de vista”, dice Pablo. “Empecé a entrar en lo que me contaban, ejercitando la escucha, tratando de entender y ver qué salía de todo eso. En lo que había visto, se contaba muy poco sobre el campo, la gente que representa cómo ellos originalmente estuvieron ahí, con la ganadería, en el medio de la nada, autosuficientes. Contactar con ellos fue más difícil, pero así di con Mat. Para mi sorpresa, con nuestras diferencias de carácteres, de idiosincrasia y muchas cosas, hay puntos en común muy importantes. Uno muy grande que descubrí con la amistad con él y la gente del lugar es esta idea conjunta de que la dictadura fue lo peor que nos pasó, en muchos sentidos, y a ellos también. Fui encontrando esa película: termina siendo una película final y fuertemente contra la dictadura”. Como en el buen cine, hay una emoción que surge naturalmente en Los vencedores, y que perdura. La emoción de lo humano, que pide despojarse de prejuicios y anteojeras. “Es un fuego en mi cabeza que no puedo apagar”, dice Mat en una escena especial, íntima y cargada. Quizá sean muchos, de un lado y de otro, los que sientan algo parecido.

Primer plano de una mano sosteniendo la boquilla de una manguera de combustible insertada en la boca del tanque de un automóvil en una estación de servicio.El acuerdo entre petroleras busca evitar que la suba del crudo se traslade de inmediato al precio que pagan los consumidores en los surtidores (Imagen Ilustrativa Infobae)

En medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente y una escalada del precio internacional del petróleo que sacudió los mercados, las principales petroleras que operan en Argentina se plegaron a YPF e implementaron una estrategia común para mantener estables los precios de los combustibles.

El acuerdo, que regirá durante al menos las próximas seis semanas, busca evitar que el aumento del crudo se traslade de inmediato al consumidor final. Según revelaron fuentes con conocimiento de las negociaciones a Infobae, esta decisión responde principalmente a la caída de la demanda, especialmente en el interior del país, a la vez que busca ofrecer mayor previsibilidad a los usuarios frente a la volatilidad global.

El entendimiento se alcanzó por iniciativa de las propias compañías, sin intervención directa del Gobierno, y funciona como el detrás de escena del anuncio que realizó YPF en las últimas horas.

Este mecanismo se activó luego de que, desde el inicio del conflicto armado en la región, los combustibles sufrieran un incremento cercano al 20% en la Argentina. Este alza causó una merma sensible en las ventas, sobre todo de nafta súper en el interior del país, donde superó los $2000 por litro.

El acuerdo entre petroleras determina precios estables hasta mediados de mayo

El entendimiento involucra a los tres grandes eslabones del sector: los productores puros de petróleo, como TecpetrolPluspetrol y Fénix; las refinadoras —entre ellas Raízen y Trafigura—; y las integradas, que participan en toda la cadena, como YPF y Pan American Energy, operadora de las estaciones Axion. A su vez, Puma Energy, la marca comercial de Trafigura, analiza la medida, pero podría seguir la decisión del mercado.

La estructura permite que cada actor negocie condiciones para evitar choques de intereses ante la suba internacional: por ejemplo, los productores podrían maximizar su renta enviando crudo al exterior, pero eso atentaría contra el abastecimiento local. Por su parte, los refinadores solo podrían pagar precios más altos si pudieran trasladar el costo mayor a las estaciones de servicio. Eso, hoy, es una cuestión inviable ante el retroceso de la demanda.

Un cartel digital azul y negro de YPF con precios de gasolina Super, Infinia e Infinia Diesel. Fondo con árboles y edificios urbanosLas compañías del sector activaron un esquema interno para sostener los valores en medio de la escalada internacional del petróleo (Adrian Escandar)

Entonces, el esquema acordado consiste en tomar el valor del crudo correspondiente a marzo como referencia para las transacciones internas.

De esta manera, los productores facturarán según la cotización internacional de cada momento —por ejemplo, el barril llegó a USD 119 en picos recientes, aunque actualmente ronda los USD 109—, pero los refinadores abonarán el valor vigente hasta el mes de marzo.

La diferencia se acumulará en una cuenta compensadora a saldar con el tiempo. En la práctica, eso significa que el precio en el surtidor quedará invariable: si la guerra se resuelve y el crudo baja, la nafta no descenderá de inmediato, para cubrir lo no abonado anteriormente.

Este acuerdo tiene alcance nacional y estará vigente, por ahora, durante 45 días desde el 1° de abril. La medida constituye lo que YPF definió como un “amortiguador de precios”, creado en respuesta al desplome del consumo en el interior del país.

Al finalizar el período estipulado, las empresas volverán a evaluar la situación, en función del desenlace del conflicto bélico y la evolución del mercado energético internacional.

Cabe destacar que, mientras el crudo determina aproximadamente el 40% del valor final en el surtidor, el precio del combustible en la Argentina se compone también de otras variables. De hecho, el 60% restante obedece a impuestos, costos de refinación, logística, añadido de biocombustibles y margen de las estaciones y refinerías.

Precios estaciones de servicio - naftaEl mecanismo permite mantener precios estables en el corto plazo, aunque difiere parte del ajuste hacia adelante Fotografía: Adrián Escandar

Con este esquema, la industria puede moderar el impacto de la suba del petróleo, pero no controlar factores externos, como cambios fiscales o variaciones del tipo de cambio, por lo que cualquier alteración en esos aspectos, sí tendrá un efecto en el precio final que pagan los automovilistas en las estaciones de servicio.

Sin embargo, el Gobierno anunció a fines de marzo que postergó la actualización de impuestos prevista para abril, medida que se suma a la estabilización cambiaria vigente y refuerza el contexto de precios.

Las perspectivas del sector energético tras la guerra

Sobre el futuro inmediato, las petroleras anticipan que la duración del pacto dependerá de la extensión del conflicto internacional. Si las hostilidades terminan y la cotización del Brent desciende, no se espera un regreso a los niveles prebélicos de USD 60 por barril. “Durante la guerra se destruyó mucha infraestructura de la cadena energética, por lo que no será simple ni rápido reconstruirla”, sostuvieron las fuentes empresarias a Infobae.

El sistema adoptado protege la rentabilidad de los productores, que no resignarán ganancias, sino que las percibirán de modo diferido en el tiempo, explicaron quienes participaron de las negociaciones.

En síntesis, el mercado petrolero local optó por una salida interna para enfrentar una coyuntura internacional desfavorable que prioriza la previsibilidad de precios y el sostenimiento del consumo ante un contexto de sobreoferta global que, según analistas consultados por Infobae, moderó parcialmente la suba del precio del crudo. TN