Norma Abate de Mazzucchelli, ex jueza de Apelaciones
Norma Abate de Mazzucchelli, quien se desempeñaba como presidenta de la Cámara 4ta. en lo Civil, Comercial y de Minas de La Rioja, fue destituida de su cargo de jueza, luego de que un jury de enjuiciamiento en la Asociación de Magistrados la condenara por mal desempeño, conducta lesiva para los intereses de la sociedad e indignidad moral.
El jury de Enjuiciamiento lo integraron Gabriela Irina Asis, como presidenta; por el Poder Ejecutivo, Miguel Angel Zárate; por el Consejo de Abogados y Procuradores, Graciela Bazán; por la Cámara de Diputados, Gabriela Amoroso y Aliendro (oficialista) y Nadina Reynoso (oposición); secretario, Ariel Sebastián Baco.
El jurado de enjuiciamiento, resolvió:
- Rechazar el pedido de nulidad formulado por la defensa a cargo del Dr. Gabriel Pavón;
- Rechazar el pedido de no incorporar la prueba audiovisual formulado por la defensa;
- Declarar culpable a Norma Abate de Mazzucchelli por mal desempeño de cargo público;
- Destituir a la magistrada de su cargo, imputada por pedir un soborno de $8 millones a una familia para acelerar los trámites de una sucesión.
El caso
La denuncia se hizo pública a través de un informe de Telenoche a mediados de mayo.
De acuerdo a la investigación, la jueza Abate de Mazzuchelli le exigió a una comerciante $8 millones para agilizar el expediente de una sucesión sin testamento y así liberar un pago que le correspondía a la mujer por la herencia de su tío, que había muerto hacía 4 años.
Norma Abate de Mazzuchelli podria recibir una pena de entre 1 y 4 años de prisión.
En una cámara oculta a la magistrada se la escuchó quejándose de los bajos salarios y pidiendo “lo que cobraron ellos”, en referencia al pago que recibirían los abogados que intervinieron en la sucesión.
Según el relato de la denunciante, la jueza se acercó hasta su comercio horas después de su 1er. encuentro para avisarle que podría tener al día siguiente los oficios.
Entonces ocurrió una 3ra. reunión en el que Abate de Mazzucchelli solicitó una suma de dinero para destrabar la causa, a modo de “reconocimiento” del trabajo que implicaba activar esos expedientes, algo que incluiría dentro de los honorarios de la abogada que llevaba la sucesión, pero que cobraría ella.
El diálogo
La jueza preguntó sin rodeos: “¿Cuánto creés que podés (pagar)? ¿Quién te hizo todo? ¿Quién te manejó todo? Acá no fueron los abogados”.
Y siguió: “Es simple, Manuela. Acá nadie te va a poner un revólver en el pecho, voy a regular unos honorarios para tu abogada y esos honorarios van a ser los míos. Vos me entendés, porque sos inteligente”.
Luego, según la comerciante riojana, Abate de Mazzucchelli, escribió un 8 en un papel: $8 millones por el proceso. Después, habría intentado negociar otro monto al preguntarle a la comerciante cuánto estaba dispuesta a pagar.
Luego de que se difundiera el escándalo, Abate de Mazzucchelli presentó la renuncia ante la Secretaria Administrativa del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja.
Tras esta instancia, la causa se elevaría a la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados. Pero el Tribunal Superior de Justicia no aceptó la renuncia de la jueza.
La funcionaria judicial finalmente fue sometida a un jury de enjuiciamiento que la condenó y ordenó su destitución.
Abate de Mazzucchelli también formaba parte de la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina, entidad que decidió suspenderla preventivamente de su cargo como vicepresidenta 1ra. y como socia. U 24
