¿Qué hará el BCE hoy? El mercado se decanta por la décima subida de tipos de interés en 15 meses
Desde que Christine Lagarde decidiera subir los tipos de interés en julio de 2022 después de una década congelados es la primera vez que existen serias dudas sobre la decisión que finalmente adoptará el Banco Central Europeo (BCE) en el Consejo de Gobierno que concluirá hoy. Hasta el pasado 27 de julio, el banco central ha llevado a cabo la escalada de subidas de las tasas más rápida e inclinada que se recuerda en la corta historia de institución. En nueve ocasiones Lagarde ha comunicado al mercado un nuevo incremento de los tipos de referencia en Europa para tratar de frenar la inflación que vive desbocada, sobre el 5% en la zona euro, y, sobre todo, muy alejada del mandato único del BCE: un IPC en el 2%.
En las últimas horas la balanza que calibra cómo está el pulso en la política monetaria de la Eurozona se ha inclinado claramente hacia el lado hawkish (más agresivo) de nuevo. Hace diez días las posibilidades que daba el mercado a un nuevo alza en septiembre eran del 20% y se atisbaba ya en el horizonte la primera pausa de esta carrera que protagonizan los bancos centrales de medio mundo para contener los precios. Pero ayer esas probabilidades aumentaban hasta el 70%, según datos recogidos por la agencia Bloomberg, después de que se filtrara parte del nuevo cuadro macro de previsiones del BCE, que no son positivas en términos de inflación.
Según publicó Reuters esta semana el Banco Central aumentará su previsión de IPC en la zona euro más allá del 3%, frente al 3% raso actual, de cara a 2024 y es una noticia que inevitablemente refuerza la idea de un mayor endurecimiento monetario. Políticas excepcionales para una situación jamás antes vista. De ahí las críticas que permanentemente ha recibido el BCE. En toda su historia nunca se ha enfrentado a un escenario de inflaciones tan elevadas y esto hace pensar que, progresivamente, Lagarde irá introduciendo en su discurso la idea de un nuevo objetivo de inflación, más realista y más próximo al 3% para el medio plazo.
El BCE revisará también sus previsiones para el economía europea. El último dato de junio vaticina un crecimiento del 0,9% del PIB comunitario, un 1,5% en 2024 y otro 1,6% en 2025. En todo caso, el Banco Central confiaba en que la Eurozona esquivará la recesión técnica de comienzos de año.
Hasta la fecha su cruzada contra los precios tan elevados ha tenido un impacto relativo, bajando desde tasas del 10% vistas a finales de 2022 hasta el 5,3% de julio. Pero de ahí en adelante el camino es mucho más pedregoso, según los analistas, ya que el ajuste requerirá más tiempo del deseado. El BCE, que repite su data-dependencia cada vez que tiene ocasión, está a la espera de ver realmente un enfriamiento de la economía europea, a pesar del desplome de la concesión de préstamos (por los mayores costes de financiación) y del encarecimiento de las hipotecas.
Fuentes de la propia institución reconocen estar especialmente preocupadas por países como España, al que sitúan en primer lugar, por delante de Portugal e Irlanda, debido “a una mayor tasa de hipotecas concedidas a tipos variables (…) algo que contrasta con Alemania” donde prima un tipo fijo por diez o quince años que todavía no ha perjudicado al bolsillo de los alemanes.
El Euribor, principal indicador al que la banca referencia el tipo hipotecario, ha subido en más de 450 puntos básicos desde mediados del año pasado, cuando llegó a cotizar en negativo (-0,5%). Esto ha implicado que muchas familias hayan visto cómo las cuotas mensuales para el pago de su vivienda se han disparado en los últimos 12-14 meses, teniendo en cuenta que para la revisión de la tasa (generalmente, con carácter anual) se toma como referencia el Euribor de dos meses atrás. Es algo que, sin embargo, no está notando la banca, donde la morosidad sigue en mínimos del 3,5%, con datos de agosto. Lo que sí ha subido considerablemente son los préstamos en vigilancia especial (aquellos que todavía no han incurrido en impago, que se produce con tres meses consecutivos sin abonar las cuotas, pero que están cerca de hacerlo), que han repuntado un 18% de marzo a marzo de 2023, último dato publicado por el Banco de España en su Informe de Estabilidad Financiera y esto sí se está siguiendo muy de cerca por el sector. En marzo el Euribor cerró el mes con una media del 3,6%.
Si el BCE decide hoy volver a tocar los tipos de interés, la décima subida llevará al tipo principal de financiación del 4,25% al 4,5%, máximos de 2008 y muy próximos a los históricos del 2000; y conducirá al tipo de depósito hasta niveles del 4%, algo nunca antes visto, desde el actual del 3,75%.
Así lo creen desde Bank of America que consideran que el BCE dará solo “un paso más” y será hoy en los tres tipos de referencia. “Esperamos la primera rebaja para junio de 2024 como pronto. Dependerá del dato de inflación de septiembre, lo que podría hacernos retrasar esta visión”, apuntan en un informe los analistas del banco estadounidense.
Otro gigante de la inversión, Nomura, se posiciona del lado del anuncio de un nuevo alza este jueves y cree que el BCE recortará sus previsiones sobre el crecimiento de la economía de la zona euro, hasta el 0,7% de cara a 2023 y al 1,3% en 2024, así como esperan un aumento de las expectativas para la inflación, de 0,2 puntos este año, hasta el 5,6% y que llegará al 3,2% en 2024 y este es el dato más relevante a tener en cuenta en esta decisión. Será comunicada por el BCE .
F: El Mundo

