Si le preocupa la disfunción eréctil, evite este alimento
Tener problemas de erección en alguna ocasión puede considerarse normal, a menos que esto sea muy repetitivo durante el sexo. En este caso podría tratarse de disfunción eréctil. La disfunción eréctil es definida como la incapacidad de lograr o mantener una erección durante las relaciones sexuales. Hay varias cosas que pueden producir lo que también se conoce como impotencia sexual, incluyendo el consumo excesivo de un tipo de alimento muy popular en la dieta. Hablamos de los alimentos fritos o ricos en grasas.
Alimento malo para la disfunción eréctil
Hay más de un motivo para alejarse de los alimentos ricos en grasas, sobre todo porque aumentan el riesgo de obesidad, enfermedad cardiovascular, demencia, Alzheimer, problemas del hígado, depresión y más.
Pero, si aún no está convencido, puede que cuando sepa cómo este tipo de alimento afecta su vida sexual, decida minimizar su consumo o le dé menos espacio en la dieta.
Uno de los efectos negativos del consumo excesivo de alimentos ricos en grasas es la dificultad para alcanzar una erección. Sí, este tipo de alimento se relaciona con la disfunción eréctil y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) lo dicen.
En un artículo sobre cómo prevenir la disfunción eréctil, los NIH indican: “Evite alimentos altos en grasa, especialmente grasas saturadas, y sodio“.
La mayoría de las grasas saturadas provienen de productos de origen animal, como los lácteos, la carne y las aves. Este tipo de grasa se ha identificado como potencialmente dañina para la salud, recuerda Healthline.
Lo mismo ocurre con las grasas trans, son catalogadas como perjudiciales para la salud en general y la vida sexual. Pero, ¿Por qué comer alimentos ricos en grasas se relacionan con disfunción eréctil? Veamos la razón.
¿Qué produce disfunción eréctil?
En primer lugar hay que tener en cuenta que la función sexual depende de muchas partes del cuerpo, no sólo del pene, sino también del sistema cardiovascular, los vasos sanguíneos, el sistema nervioso y hasta el cerebro.
Si alguna de estas partes se ve afectada, es probable que aumente el riesgo de disfunción eréctil. Aquí es cuando entra en juego la alimentación y los alimentos ricos en grasas saturadas y grasas trans.

“Las grasas saturadas son las que elevan el colesterol en la sangre”, indica el sitio especializado Salud Masculina, y no es un dato menor.
Y es que, el colesterol alto es enemigo de la vida sexual del hombre. Todo ocurre porque tener niveles de colesterol elevado aumenta el riesgo de aterosclerosis, una afección que afecta las arterias del cuerpo.
Pero, lo que muchos no saben es que la aterosclerosis puede empeorar el funcionamiento del pene y es un factor de riesgo de disfunción eréctil.
Los expertos de la Universidad de Harvard lo explican de esta manera en el sitio Harvard Health:
“Las erecciones ocurren cuando la sangre se acumula en el eje del pene. Sin embargo, la enfermedad vascular (algún trastorno que afecta las arterias o venas) puede limitar la cantidad de sangre que fluye o permanece en el pene. Ambos casos pueden resultar en problemas con las erecciones. La enfermedad vascular es la causa médica más común de impotencia (disfunción eréctil)”.
Otra situación en la que pueden influir los alimentos ricos en grasas y el colesterol elevado es en la producción de testosterona, la hormona masculina. Su disminución puede generar disminución del deseo sexual, añade el sitio Salud Masculina. Una razón más para mantenerse alejado de los alimentos altos en grasas.
Ahora bien, para ayudar a mantener la función eréctil al máximo, los expertos recomiendan elegir alimentos de granos integrales, lácteos bajos en grasa, frutas y verduras y carnes magras (con poca grasa).

