Alerta por triquinosis: advierten que la sal no mata al parásito

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El médico pediatra Enrique Orschaski encendió las alarmas en Córdoba al advertir sobre los riesgos de la triquinosis, una enfermedad parasitaria íntimamente ligada a la idiosincrasia y al alto consumo de chacinados en la provincia.

El especialista aclaró un mito muy arraigado en la producción artesanal: la salazón de la carne no es suficiente para matar al parásito.

“Defiendo el salame cordobés por sabor y por costumbre, pero hay que saber que la sal común y la sal de cura no matan los parásitos”, sentenció Orschaski. El parásito de la triquinosis ingresa al ser humano a través del consumo de carne de cerdo —o de animales salvajes como el jabalí y el puma— mal cocida o cruda, luego de que el animal se alimentara en condiciones precarias o en contacto con roedores. En lo que va del año, la provincia ya registra 10 casos confirmados sin un brote localizado.

El peligro de la faena familiar y el riesgo en niños

El médico subrayó que, históricamente, los brotes más graves en la provincia no surgen de la industria comercial, sino de la faena familiar e inocente de buena fe, donde los productos se elaboran sin controles sanitarios y se regalan a conocidos. Como antecedente, recordó el emblemático brote en la localidad de Berrotarán, que afectó a casi 80 personas por falta de análisis bromatológicos previos.

La mayor preocupación del pediatra se centró en la población infantil. Debido a la alta incidencia de Síndrome Urémico Hemolítico en la región y a la vulnerabilidad de su sistema digestivo, Orschaski fue tajante con las restricciones de edad: “Por favor, antes de los 2 años los chicos no deben consumir ningún producto que sea de carne mal cocida o carne salada, y el salame es carne cruda”.

Síntomas difusos y tratamiento efectivo

El diagnóstico de la triquinosis presenta un desafío temporal complejo, ya que los síntomas pueden manifestarse desde los 5 días posteriores a la ingesta hasta dos meses después, lo que dificulta asociar el malestar con el consumo del chacinado. El cuadro clínico suele confundirse al principio con una gripe: incluye decaimiento, dolor de cabeza, fiebre, náuseas, vómitos, diarrea y un intenso dolor muscular, provocado por el parásito alojándose en los músculos del cuerpo.

Para llevar tranquilidad, el Dr. Orschaski concluyó destacando que, si bien el dolor corporal es severo y no existen vacunas preventivas, la triquinosis es una enfermedad absolutamente curable mediante un tratamiento con medicación oral accesible, siempre y cuando se detecte a tiempo en una consulta médica. C3