Así quedó el auto de Colapinto tras el principio de incendio en el cierre de su exhibición en Buenos Aires
El espectáculo automovilístico que tuvo como protagonista a Franco Colapinto marcó un antes y un después para el deporte argentino. Más de 600 mil personas se reunieron en las calles de Palermo para presenciar un evento inédito: después de catorce años, un auto de Fórmula 1 volvió a recorrer las calles de Buenos Aires. El joven piloto argentino, de apenas 22 años, fue el encargado de llevar al límite al Lotus E20 de 2012, modelo que alguna vez compitió en la máxima categoría.
La jornada no se limitó solo a la exhibición del monoplaza de Fórmula 1. Colapinto también condujo una réplica de la emblemática Flecha de Plata de Juan Manuel Fangio, aunque el Lotus, pintado con los colores de Alpine, concentró inicialmente la atención de los fanáticos. A lo largo de dos salidas de aproximadamente veinte minutos cada una, el piloto puso a prueba la resistencia del vehículo, incrementando el desgaste mecánico y visual que luego se haría evidente.
Tras dos salidas a fondo, el Lotus E20 terminó con neumáticos arruinados
Finalizada la exhibición, que se extendió por más de seis horas, comenzaron a circular videos y fotografías que mostraban el estado en el que quedó el Lotus E20. Las imágenes revelaron un desgaste notable en varias partes del auto, especialmente en los neumáticos, que terminaron completamente degradados. Durante el evento, Colapinto aceleró a fondo sobre la Avenida del Libertador y realizó las tradicionales “donuts”, maniobras que dejaron marcas visibles en el asfalto y provocaron la ovación del público.
El Lotus, reconocido por su motor V8 atmosférico Renault y su configuración mecánica analógica, es un modelo que cuenta con una potencia sonora y un atractivo visual. Sin embargo, estas prestaciones también lo hacen vulnerable al desgaste, sobre todo en un contexto de maniobras como las que se vivieron durante el show. El piloto argentino no solo deleitó a los asistentes con aceleraciones y trompos, sino que en la última vuelta llevó al monoplaza al límite cuando los caños de escape terminaron en llamas, una escena que encendió la emoción de los presentes.
La situación se volvió especialmente tensa cuando, tras varios trompos, Colapinto soltó el volante y el Lotus E20 comenzó a incendiarse en la zona de los escapes. “Se quemó, amigo, me habían dicho que lo cuidara, lo traté de cuidar, pero al final me calenté un poquito”, confesó Colapinto al periodista Juan Fossaroli al concluir la jornada. La intervención de los mecánicos fue inmediata cuando invadieron la pista y utilizaron los matafuegos para sofocar el fuego.
El piloto ya había advertido señales de desgaste importantes al concluir su primera salida. De hecho, la pintura del sector cercano a los escapes mostraba un deterioro visible, evidenciando la situación a la que fue sometido el vehículo. Las gomas, por su parte, terminaron gastadas y las imágenes de los “autógrafos” de Colapinto en el asfalto quedarán como recuerdo imborrable.
El Lotus E20 comenzó a prenderse fuego en la zona trasera al finalizar el Road Show (AP Photo/Gustavo Garello)No obstante el entusiasmo del público se mantuvo a lo largo del evento. A su vez, el propio Colapinto compartió la jornada con familiares, fanáticos y figuras del espectáculo. La multitud disfrutó de una agenda que incluyó espectáculos musicales y actividades dentro del Road Show. La combinación de velocidad, destreza y pasión por el automovilismo se convirtió en el centro de atención de un evento que quedará grabado en la memoria colectiva.
El evento no solo puso a Buenos Aires en el mapa internacional del automovilismo por un día, sino que también sirvió como antesala para el próximo gran desafío de Franco Colapinto que será su participación en el Gran Premio de Miami de Fórmula 1.
Franco Colapinto concluyó la exhibición en Buenos Aires ante una multitud de fanáticos. Infobae