La foto que Adorni quiso ocultar, el sugestivo gesto de Bullrich y un secreto inédito sobre CFK

La reunión de la mesa política fue todo menos una fiesta. Karina Milei pidió una torta de confitería por los 70 de Bullrich y todos empezaron a cantar el cumpleaños: Santiago Caputo, Martín Menem; Diego Santilli, Ignacio Devitt “Lule” Menem y el jefe de Gabinete.
El cruce entre Bullrich y Adorni
Adorni cruzó a la senadora. Tenía bronca. En el pasado pisado quedó “Pato es una fenómena”, la salida pública al pedido de Bullrich para que presente la declaración jurada “ya”.
Bullrich habló de “omisión ética”, pero hubo otra omisión contundente: nadie del gabinete salió en apoyo del, nada más ni nada menos, jefe de ministros.
“No comments”, confirmaron en el Gabinete el cruce entre Adorni y Bullrich. “Le canté vale cuatro”, susurró la senadora después del tenso intercambio. “Adorni no quería sacar la foto porque estaba con bronca con Patricia. La subió a las redes Karina a la noche”, confió a TN una fuente de la Casa Rosada.
“No tiene cómo responder. Él cree que con decir que fue un error, alcanza”, decía un ministro. Solo los hermanos Milei sostienen al jefe de Gabinete. Apenas. El Presidente retuiteó un apoyo y la secretaria general de la Presidencia, nada. En cambio, la mano en el hombro fue para Bullrich: “Debatimos la agenda legislativa que tenemos por delante en una nueva reunión de la mesa política. Y no pasó desapercibido el cumpleaños de Patricia ¡FELIZ CUMPLE PATO!!“, publicó en X Karina Milei.
“Acabo de comunicarle a la mesa política que durante el mes de julio iré al Senado de la Nación para presentar el Informe de Gestión del Gobierno. Fin”, tuiteó Adorni después de la reunión. Era la versión oficial. La otra: “Patricia arregló en la mesa política que Adorni va al Senado en la primera o segunda semana de julio”.
El PRO salió tarde. En un comunicado advirtió que “un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible”.
Dos días después, Darío Nieto, muy cercano a Mauricio Macri, desafió: “Era imposible que alguien en 2013 pusiera 200 lucas en Bitcoin, Adorni tiene que renunciar”
Conclusión. Bullrich creció en la distancia. Además, es la que tiene en el Senado la llave para la reforma electoral de la que depende el proyecto reeleccionista del Presidente.
¿Milei y Karina esperan un gesto de Adorni? ¿O es el Presidente, como con José Luis Espert, que le pide que siga pese a todo? Cuando el entonces candidato bonaerense entró en pánico por el escándalo que estalló en plena campaña, Milei lo arengaba. Hasta le sacó el celular para contestarle como si fuera Espert a Eduardo Feinmann cuando tuiteó “Todo conduce a la renuncia de Espert”.
“Hola Edu! No me bajo nada. Te veo el lunes en tu programa de A24. Salute!”. Milei haciendo de Espert.
¿Adorni haciendo de Milei? El Presidente siempre dijo que es un experto en crecimiento con o sin dinero.
El hermano del jefe de Gabinete, Francisco Adorni, está preocupado: “¿Cómo lo viste a Manuel?”, sondeaba entre los amigos. Tiene otra intranquilidad.

El fiscal federal Guillermo Marijuan pidió la última declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción. El diputado provincial rectificó otra vez la DDJJ y dijo que el 50% de la valuación de la casa de City Bell es de 52,6 millones y no 67,5 millones, como había presentado en mayo. Además, agregó cinco cajas de ahorro en las que dice tener 2 millones de pesos. En mayo había sumado una herencia de 21 millones de pesos.
“Los Adorni son buena gente. No son chorros. Hace mucho tiempo Francisco me habló de guita en negro y del viejo”, dice un legislador amigo. No son muchos.
Adorni hermano quiere ser intendente de La Plata y pulsea con el parejista Juan Osaba. Por atrás, alguien habla con el bloque para sugerir que hay que pedirle la renuncia. Nadie muestra la mano.
¿El Mundial es el gran manto de piedad? “La Legislatura está paralizada y encima ahora hay 27 diputados que ya tienen pasajes para viajar a Estados Unidos para ver a la Selección argentina”, dicen en La Plata.
El contratista de la casa de los Adorni en Indio Cua, Matías Tabar, espera recuperar el celular que entregó a la Justicia. Todavía se maneja con un aparato viejo de su suegra. Hace dos semanas, presentó una por una las facturas de la reforma en la casa del country. “Quedó confirmado. Son 245 mil dólares, como había declarado”, dijo. Alguien le preguntó a Tabar: “¿Adorni te mencionó alguna vez una ganancia en criptos?“. “No, jamás”, respondió el contratista.
Todas las facturas de Indio Cua están en la Justicia. Falta que Adorni muestre la trazabilidad del tesoro escondido. Cómo logró los 200 mil dólares y cuándo vendió los 500 mil dólares en bitcoins para hacerse de efectivo.
De eso, no hubo ni media explicación. Es obvio. Tampoco las dará en las conferencias de prensa. “No odiamos lo suficiente a los periodistas”. La desacreditación funciona así. En la posverdad, la verdad sobra. Pero el daño profundo no es a los periodistas. ¿Sobran las instituciones? ¿La democracia?
El costo para Milei
La devaluación de la palabra tiene consecuencias. El affaire Adorni llevó al Presidente a arriesgarse: “Manuel ya tiene todas las cosas listas de la declaración jurada y estaba por presentar todo por adelantado”. Pasaron 33 días.
La DDJJ de Adorni no desvela a los argentinos como la economía. En abril cayó la actividad manufacturera y la construcción. El desempleo lidera las preocupaciones. Si Milei no cumplió con el plazo de Adorni, cómo creerle cuando dice que los mejores meses están por venir.
La peor sospecha sobre la saga: que un acuerdo de casta termine diluyendo la investigación, como ocurrió con el patrimonio de los Kirchner con el sobreseimiento del polémico juez Norberto Oyarbide.
El lunes, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y el juez Ariel Lijo participarán en París de la conferencia del GAFI. Los dos pujan por la Procuración y representan dos bandos en pugna de la familia judicial.
Lijo tiene las causas sensibles para el Gobierno: el patrimonio de Adorni, ANDIS y LIBRA. Karina Milei apadrina a Mahiques. Santiago Caputo, siempre en la vereda de enfrente. ¿Qué pasará después de París?
París era una fiesta es una magistral obra póstuma de Ernest Hemingway, creador de una técnica de escritura: la teoría de la omisión (conocida como iceberg). Hemingway escribía toda la historia y después borraba el 80% para que el lector acceda por sí solo a la profundidad. El texto es la punta del iceberg; lo no dicho, el núcleo.

No solo sobre Adorni ronda lo no dicho. Sobre Bullrich también. A los que la saludaron por su cumpleaños 70, la senadora respondió con una imagen suya. Torta, globos y un gesto: 7 dedos en alto. 2027 está cerca. ¿Y la Presidencia?
Lijo es el juez que cerró la causa que investigaba a Milei por publicitar, cuando era diputado nacional, una criptomoneda del financista Francisco Hauque. Entonces Hauque pagó la deuda y el caso feneció. Elías Piccirillo, que apoyaba a Sergio Massa en el balotaje, le pedía a Hauque que no levantara la deuda. Todo para perjudicar a Milei.
La fortuna de la política, como una rueda. Otra vez, Lijo y criptos.
Todo tan cíclico que a un año de Cristina Kirchner condenada y presa, un peronista reveló un secreto: “En 2017, dos años antes de llegar a la Casa Rosada, Alberto Fernández era jefe de campaña de Florencio Randazzo y, ante los ojos espantados de rechazo del Flaco, le dijo: ‘Para terminar con el kirchnerismo, Cristina debería ir presa’”. TN
