Propofest: vecinos de “Tati” Leclercq encontraron agujas hipodérmicas en el lavadero de su edificio

La Justicia imputó este lunes a Chantal “Tati” Leclercq, residente de tercer año de anestesiología del Hospital Rivadavia, por presunta administración fraudulenta y robo de medicamentos anestésicos.
El caso tomó un nuevo giro tras el hallazgo de agujas hipodérmicas en el lavadero del edificio donde vive en Palermo, que fueron reportadas por sus vecinos en mayo de 2025.
A través de un mensaje de WhatsApp, un vecino alertó en el grupo del edificio: “Por favor, revisen los bolsillos de su ropa antes de mandarla a las lavadoras y secadoras. Me encontré con todo esto en el filtro de las secadoras”, escribió y adjunto una imagen donde se ve una de las agujas.

Tres días después, otra vecina insistió: “Por favor revisen antes de lavar y secar. Es un peligro esto”. Las agujas fueron halladas tanto en los filtros de las secadoras como entre las prendas.

La medida fue dispuesta por el juez Alejandro Litvack, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 56. Leclercq está acusada de sustraer del hospital propofol, ketamina, fentanilo y midazolam, sustancias de uso restringido en anestesiología. La imputación se formalizó este lunes, tras una investigación que se inició con una denuncia ante la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA).
La causa por el robo en el Hospital Rivadavia es independiente de la que investiga hechos similares en el Hospital Italiano, donde ya fueron procesados el anestesiólogo Hernán Boveri y la residente Delfina “Fini” Lanusse por administración fraudulenta.
En las últimas semanas se realizaron allanamientos en su departamento de Palermo y en una propiedad de su familia en el country Santa Bárbara, en Tigre, en el marco de la causa donde se investiga la muerte del residente Alejandro Zalazar. En esos operativos, la Policía de la Ciudad y la Bonaerense secuestraron un celular y una tablet que serán peritados.
A su vez, la Asociación de Anestesia reveló al Ministerio Público Fiscal información sobre una reunión que tuvieron con la implicada y las autoridades del hospital en marzo, donde la médica admitió el consumido de drogas.
En aquel encuentro, Leclercq contó que conocía a Lanusse, con quien mantenía una relación de cercanía por haber coincidido en espacios académicos en la Universidad Austral y laborales. Según contó, compartieron encuentros donde consumían sustancias de uso quirúrgico y drogas con fines recreativos.
Leclercq confesó que las drogas fueron sustraídas del hospital Rivadavia, pero que su consumo se produjo fuera del ámbito institucional.
En su relato, la médica también reconoció haber consumido propofol en una única oportunidad con Zalazar, el residente fallecido, con quien mantenía un vínculo de amistad debido a que ambos habían realizado la residencia en el hospital Rivadavia.
Finalmente, indicó que no consumía drogas del quirófano desde septiembre de 2025 y que la última vez que utilizó sustancias recreativas, tales como cocaína y micropunto, había sido en enero de 2026, durante un viaje a Colombia con Lanusse. TN
